Entrevista a Chris Haughton

Gracias a la editorial Milrazones descubrimos hace un año a Chris Haughton , un ilustrador irlandés  del que ya os hemos hablado en minúscula  y cuyo trabajo nos entusiasma. Además de contar historias, Chris Haughton colabora en iniciativas de comercio justo donando sus ilustraciones para la confección de alfombras, gracias a lo cual puede, entre otras cosas, mantener una escuela en Nepal.

Hemos querido conocerle un poco mejor y el resultado es esta entrevista. ¡Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotras!

Tu vocación como ilustrador es desde pequeño, pero ¿cuándo decidiste empezar a contar historias a través de imágenes?

Imagino que tan pronto como comencé a dibujar. Incluso mis primeros dibujos, que eran principalmente dinosaurios, tenían algo de narrativa. Cuando trabajaba de ilustrador freelance a menudo me frustraba porque no podía usar mis propias ideas y narrativas. Me facilitaban el texto editorial o las líneas publicitarias y a veces me sentía tentado a cambiar el texto para que encajasen mejor texto e ilustración. Fue a raíz de todo eso que pensé que estaría bien crear algo desde cero.

Tu primer libro ‘Un poco perdido’ fue todo un éxito para ser la opera prima: se ha traducido a 19 idiomas, ha ganado 9 premios en 7 países. Sin embargo, te costó un poco encontrar un editor. Según tenemos entendido recorriste varias editoriales de Londres que lo rechazaron. Y en Bolonia, tras presentárselo a unas 100 editoriales apareció una editorial coreana interesada. Es curioso cómo tantos editores dejaron pasar la oportinidad de editar un libro que ha sido todo un éxito. ¿Qué conclusiones extraes de todo este proceso?

En realidad se lo mostré a 30 editores en Bolonia, no a 100. Además, lo que llevé a Bolonia la primera vez fueron imágenes que no había terminado y eran bastante diferentes de la versión final, así que puedo entender por qué no las aceptaron.

PERO…

Cuando finalmente conseguí publicar el libro fue con un editor coreano (Borim Press) y el libro era idéntico a como es ahora. Yo estaba muy orgulloso del libro y, de hecho, había invertido una enorme cantidad de trabajo en crearlo. El proyecto me llevó casi un año y en ese tiempo había conseguido un pequeño avance, que era que estuviese en coreano. Borim Press lo llevó a ferias editoriales muchas veces (dos a Bolonia ) y nunca lo tradujeron. Después de 18 meses seguía estando sólo en coreano y me decepcionaba un poco que mi año de trabajo hubiese sido en vano si no se podría traducir fuera de Corea. Borim me dijo que era poco probable, de hecho, sólo un puñado de sus (¡excelentes!) libros fueron traducidos y ninguno se tradujo al Inglés. Fui a la Feria de Bolonia yo mismo y me encontré con Walker Books y Thierry Magnier de Francia, y me las arreglé para conseguir las coediciones. Creo que es una lástima, porque Borim Press y muchos otros editores coreanos hacen libros muy interesantes, pero éstos raramente se traducen. Si yo fuera un artista coreano no creo que este libro se hubiese traducido.

Hemos leído que fuiste profesor de niños pequeños de arte y teatro. Esa experiencia ¿crees que se traduce en una manera específica a la hora de contar historias para niños? Por ejemplo, realizas libros donde la imagen es protagonista y en tu blog  comentas que lo haces a conciencia: “Una de las cosas que he intentado con mis libros es contar historias a través de las imágenes en lugar de utilizar palabras” ¿Es una suerte de exigencia narrativa o es una manera de universalizar la comprensión para personas de todas las edades y lenguas?

Sólo cuento historias a través de imágenes porque me siento incómodo escribiendo. Intenté escribir bonitos textos descriptivos, pero siempre me parecieron planos después de haber trabajado con redactores de gran talento, así que cambié de táctica y traté de contar las historias en imágenes. De hecho, realmente lo hacía para encubrir mi mala escritura, pero lo curioso es que esto hace que sea tan universal y tan adecuado para niños.

Todos tus libros comienzan con una dedicatoria de frases célebres que nos ponen en situación de la historia que se avecina… En Oh no, Lucas!: ‘La libertad no se consigue realizando nuestros deseos, sino eliminándolos… Ningún hombre es libre si no es dueño de sí mismo’ (Epicleto); en Un poco perdido: ‘Nunca valoramos el verdadero estado de nuestra situación hasta que la contraria nos lo demuestra, ni sabemos apreciar lo que tenemos hasta que lo perdemos’ (Robinson Crusoe, Daniel Defoe); en  ¡Shhh! Tenemos un plan: ‘La paz no se puede imponer a la fuerza; solo puede lograrse por la comprensión’ (Albert Einstein). ¿es una manera de ponerle palabras a las imágenes?

Me gustó la idea de añadir algo más a la historia con una cita / epígrafe cuando estaba terminando el primer libro UN POCO PERDIDO. En una lectura superficial, se trata de una historia alegre sobre un bebé búho perdido, pero cuando vas más allá, la esencia de la historia es la emoción de estar perdido. Todo el mundo conoce ese sentimiento y eso te hace empatizar con el personaje. Si no estuviese allí, no habría historia. Elegí una cita del probablemente personaje literario perdido más famoso: Robinson Crusoe. Me gusta el contraste entre esta simple historia para los más jóvenes y el peso de las palabras del clásico de Defoe, están en extremos polares de la literatura, pero es el mismo tema.

Hice lo mismo con los siguientes libros: LUCAS es una historia simple sobre el autocontrol contada a través de los ojos de un perro, que es el tema de los filósofos estoicos griegos, así que opté por una cita de ‘Libertad’ de Epicteto ‘La libertad no se consigue realizando nuestros deseos, sino eliminándolos… Ningún hombre es libre si no es dueño de sí mismo’. SHHH es una historia de la persuasión sobre la fuerza, un intento de atrapar algo que es difícil de alcanzar y la cita de Albert Einstein “La paz no se puede imponer a la fuerza; solo puede lograrse por la comprensión” de alguna manera parecía encajar muy bien y añadía un significado extra a la historia.

En OH, NO LUCAS! te inspiraste en el perro culpable de este vídeo  La inspiración, ¿te llega de repente o la buscas? ¿Hay ciertos tópicos que te interesen más que otros?

Siempre es una sorpresa de dónde llega y me gusta cualquier cosa nueva y que me sorprenda. He pasado por diferentes fases: recientemente clown y teatro. El arte popular es siempre una fuente de inspiración para mí y algunas de las exposiciones más inspiradoras son las del Museum of Everything. También me gustan los textiles y todo tipo de obras de arte popular tradicional. A menudo visito el Museo Británico y el V & A si necesito un poco de inspiración.

Oh No, George! trailer from chris haughton on Vimeo.

Eres una persona muy viajera ¿Cómo te influyen los viajes a nivel de crear historias o atmósferas?

En realidad viajo mucho, ya que necesito sólo un ordenador portátil y algunos trozos de papel para trabajar, y me encuentro con que a menudo hago mi mejor trabajo cuando viajo, me siento más inspirado cuando estoy en un lugar nuevo. ¡Internet es una gran distracción que podría ser otra razón por la que soy más productivo mientras viajo!

Hace poco leímos que un libro que te ha influido a nivel de entender el diseño gráfico es NOLOGO, de Naomi Klein  ¿Qué otras obras, autores o experiéncias artísticas te han influido o tienes presentes a la hora de crear?

Lo leí en la universidad, mientras estudiaba diseño gráfico. Me hizo volver a pensar en el trabajo que debería hacer como diseñador y me interesé en las alternativas al diseño comercial. Esto me llevó a trabajar en el comercio justo.

La búsqueda de inspiración depende de los proyectos. Me interesan las historias visuales sencillas cuando estoy haciendo libros para niños. Me influyen el teatro, otros libros, cuentos de hadas o canciones con repetición o patrones de rima… cualquier cosa que me pueda ayudar con la historia. El trabajo del comercio justo es muy diferente: me intereso por el desarrollo y cómo se hacen las cosas, que es lo que me llevó a trabajar en el comercio justo. Pero cuando busco inspiración trato de mirar las alfombras y los objetos como objetos de diseño y trabajar con los diseños y formas. En muchos sentidos estos dos enfoques diferentes de trabajo se complementan entre sí, creo. Puedo utilizar los colores y las formas de mis tejidos en los libros.

Desde hace 9 años regalas tus diseños a un colectivo de artesanos en Nepal que confecciona alfombras. Gracias a los beneficios mantienes colegios y colaboras en iniciativas de comercio justo con People Tree o Made By Node ¿Crees que este activismo se ve reflejado a nivel de temáticas o en una forma específica de contar historias?

Supongo que un poco. Es algo que me gustaría hacer, pero de una manera más sutil o abierta creo que es mejor contar historias que formulen cuestiones éticas a los lectores. Si el lector llega a sus propias conclusiones es un mensaje más poderoso.

En algunas entrevistas has mencionado que dos de sus ilustradores favoritos son Beatrice Alemagna y Kitty Crowther. ¿Qué otros ilustradores le recomendarías a nuestros lectores?

Benjamin Chaud, Marc Boutavant, Olivier Tallec, Olivier Douzou, Chamo, Jon Klassen, Oliver Jeffers, Kevin Waldron, Benji Davies, Jim Field… demasiados que mencionar!!!!

¿Te atreverías a recomendarnos el listado de 10 libros que todo niño debería leer?

Diría los siguientes… son los primeros que me vienen a la cabeza:

Donde viven los monstruos, Maurice Sendak
La oruga glotona, Eric Carle
I had trouble in getting to solla sollew, Dr Seuss
Sneeches and other stories, Dr Seuss
Este no es mi bombín, Jon Klassen
Vamos a cazar un oso, Michael Rosen / Helen Oxenbury
Winnie the pooh, A.A Milne
Catch that crocodile, Anushka Ravishankar
Un león en París, Beatrice Alemagna

Vemos en tu web que tu próximo libro, ‘Hat Monkey’, estará disponible pronto en la appstore, ¿qué nos puedes adelantar de este nuevo proyecto?

Estoy muy entusiasmado con este proyecto. He estado trabajando en él durante los últimos 2 años o más, primero con un amigo programador, David Muth, y ahora con la ayuda de un gran estudio de animación llamado ‘Fox and Sheep’ en Berlín. Siempre había querido crear algo interactivo desde la aparición del iPhone y el iPad y pensé que el formato podía funcionar si se usara en combinación con un personaje atractivo que pidiera ayuda con cosas diferentes. Este personaje quiere que le des comida y tú has de darle un máximo de cinco, le envías un texto o le lanzas una pelota…etc. El mono es pequeño y no es capaz de hacer cosas en casa, como llegar a la manilla de la puerta, por lo que es bastante parecido a un niño. En ese sentido el niño puede ayudar al mono a hacer todas aquellas cosas que el niño no puede hacer en la vida real.



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